Publicado por Nelkis, Rodolfo, Wilfredo y María

LA IMPORTANCIA DE LA FORMACIÓN DOCENTE ANTE LOS RETOS DE LA
SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO

Por: Ysmael Hernández
La  formación del docente en el siglo XXI, es un reto de nuestros días producto de la volatilidad de los nuevos desafíos y desarrollo que se experimenta en el mundo científico tecnológico.
La formación y la capacitación de nuevos saberes y la adaptación a  la tecnología es  una  de  forma  estratégica  que  el  docente  del  siglo  XXI  debe  asumir  como herramienta praxiologica y útil para asumir los cambios y transformaciones que se experimenta en este sector educativo.
La tarea docente universitaria en el siglo XXI, es tan compleja que exige al profesor el dominio de unas estrategias pedagógicas que faciliten su actuación didáctica. Por ello,  el  proceso  de  aprender  a  enseñar  es  necesario  para  comprender  mejor  la enseñanza y para disfrutar con ella (Ramsden, 1992).
De allí emerge la importancia de resaltar que la formación del docente universitario es una habilidad que debe contener un carácter hermeneuta, humano entre otro, porque  la  compresión  del  ser  en  su  esencia  es  muy  compleja  y  llena  de incertidumbre,  el  mero  hecho  que  cada  s er  posee  una  dimensión  humana caracterizada por sus ejes axiológico lo hace dinámico y ininteligible.
En  el marco de  nuestro  análisis  holístico  es  importante  resaltar que  la  dinámica general  del  cambio  en  nuestra  sociedad  crea  desajustes,  hace  surgir  nuevas demandas  en  la  formación  de  competencias  profesionales,  psicológicas  y especializadas para los docentes que buscan iniciarse o posicionarse en el mercado laboral educativo Venezolano.
Si bien el sistema educativo no es el responsable exclusivo de la formación de los docentes, este juega un papel importante e impulsor dentro de todo este proceso socializado de saberes. En este sentido, es importante que los docentes que laboran en las instituciones educativas a nivel superior en el siglo XXI, realicen una juiciosa reflexión acerca de sí sus capacidades pueden o no responder a las expectativas de las demandas de un sector heterogéneo y critico que requiere de respuestas para describir y explicar la complejidad de esta nueva sociedad donde lo constante es  el cambio. 
Ante esta realidad, se hace necesario una nueva reconfiguración del rol del docente universitario,  su  nueva  contextualización  debe  emerger  de  una  nueva  visión filosófica y a su vez debe estar articulado al progreso de los estudiantes, cuyas competencias,  conocimientos  y  habilidades  no  sólo  hace  posible  mejorar  las ventajas competitivas en la economía mundial, sino también al compromiso con la pertinencia  social,  es  decir  encontrar  alternativas  de  solución  a  los  problemas sociales en los entornos nacionales y locales donde cohabita, en la capacidad de resolver problemas imprevistos que se presenten en la práctica laboral, con el fin de mejorar la calidad de vida de la población, promover el desarrollo socio cultural del hombre.
En tal sentido, Tedesco afirma que: “Todos los programas de formación del docente ya sea inicial o permanente, tratan de introducir cambios en sus actitudes y valores, predisposiciones y expectativas con el fin de cambiar el modo de hacer las cosas en el aula y de esta manera cambiar los principios estructuradores del oficio” (1998).
Por otro lado, la sesión de la Conferencia Internacional de Educación (1998), acerca del  rol  de  los  docentes  en  un  mundo  en  proceso  de  cambio.  Expresan  las orientaciones y problemas que deberían resolverse como así también cuáles serían los requerimientos que la sociedad de las próximas décadas efectuará en el sector educativo,  los  cuales  dan  una  visión  acabada  del  enfoque  sistémico  sobre  la problemática docente en su conjunto:
1. Reclutamiento de los docentes: atraer jóvenes más competentes para ejercer la profesión docente.
2. Formación inicial: mejorar la articulación de la formación inicial con las exigencias de una actividad profesional innovadora, creativa y productiva.
3. Formación en servicio: pertenecía con la institución. 4. Participación de los docentes y otros agentes en el proceso de transformación de la educación: autonomía y responsabilidad.
5.  Los  docentes  y  otros  actores  sociales  asociados  en  el  proceso  educativo:  la educación es responsabilidad de todos.
6. Las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación al servicio del mejoramiento del personal y la calidad de la educación.
7.  La  promoción  del  profesionalismo  como  estrategia  para  mejorar  la  situación laboral de los docentes. 
8. Promover la sinergia y empatía entre los docentes.
9.  La  Colaboración  de  entes  regionales  e  internacional  como  instrumento  para promover la movilidad y la competencia de los docentes ante los retos del siglo XXI.
La importancia de todos estos elementos citados anteriormente, plantean a nuestro modo de comprender la necesidad de una nueva dinámica educativa en la cultura universitaria,  cultura  de  calidad  y  evaluación,  cultura  de  pertinencia,  cultura informática, cultura de gestión estratégica eficaz y cultura al compromiso con el país.
El  docente  universitario  para  el  siglo  XXI,  como  subraya  el  profesor  colombiano Álvaro Recio, será un pedagogo-investigador con una honda formación humana y social, de modo que se convierta en agente de cambio de él mismo, de sus alumnos y de la comunidad circundante donde la enseñanza se orientará, también, a que el alumno  aprenda  a  trabajar,  a  investigar,  a  inventar,  a  crear  y  a  no  seguir memorizando teorías y hechos.
Esta  situación  implica  retos  para  el  educador,  primero  que  todo,  el  tener  que encontrarse  consigo  mismo,  y  la  necesidad  de  poseer  herramientas  teóricas, conceptuales y metodológicas que le permitan conocer a profundidad el medio y a sus educandos. Debe además, dominar el campo del conocimiento específico para ejecutar  su  profesión  como  educador  y  tener  elementos  que  le  permitan profundizarlos, aplicarlos y estar en permanente actualización.
Es importante resaltar que la universidad también juega un papel preponderante en todo este proceso de complejidad como señala Philip G Altbach, La institución y sus líderes se encuentra en el centro de la sociedad del conocimiento, desde luego que es  la  institución  más  importante  dentro  del  complejo  proceso  de  creación  y distribución de conocimiento.
Todo lo antes dicho lleva implícita la necesidad de una profunda renovación de las Estructuras  académicas  mentales,  de  la  organización  administrativa  y  de  los métodos docentes. El cambio de los métodos docentes es una exigencia impuesta por  la  naturaleza  misma  del  conocimiento  contemporáneo,  cuyo  crecimiento exponencial,  multidisciplinariedad  e  internacionalización,  es  concomitante  de  su rápida obsolescencia.
Nota:  Documento  de  internet  publicado  en  el  blogs  como  actividad  de  los  participantes:
Acosta Nelkis
Calderón Rodolfo
Martínez Wilfredo
Mongui María.

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